
Las idas y las Vueltas
Las tierras y las Raíces
- Toná (tradicional)
- Improvisación sobre La Spagna (anón. XVth c.)
- Romance del Rey Moro (Luis de Narváez, fl.1526-1549)
- Las morillas de Jaén & Jaleos (anón. ca.1500 desde Cancionero de Palacio & tradicional)
Musica Mestiza
- Vidalita (tradicional)
- Folías (autores varios, ca.1700) )
- Seguiriyas (traditional)
Las danzas
- Xácaras & Bulerías (anón. XVIIth c. & tradicional)
- Guaracha & Guajira (Juan García de Zéspedes, ca.1619-1678 & tradicional)
Fahmi Alqhai — viola da gamba y dirección musical
Arcángel — cantaor
Miguel Ángel Cortés — guitarra flamenca
Agustín Diassera — percusión flamenca
Marivi Blasco — soprano
Rami Alqhai — viola da gamba
Johanna Rose — viola da gamba
Juan Ramón Lara — violone
Vicente Parrilla — flautas
Enrique Solinis — guitarra barroca
Pedro Estevan — percusión
Si el mestizaje y el intercambio de ideas son el motor que pone en marcha la innovación musical, la colonización española de América —con su consecuente encuentro de civilizaciones europeas, americanas y africanas— revolucionó al máximo esa máquina de creación, evolución y nacimiento de nuevos estilos musicales: el intercambio de ritmos, melodías y cadencias que luego daría lugar al jazz fue, siglos antes, el origen primero del flamenco.
Por las ciudades andaluzas y americanas circulaban, en fusión y confusión, cantes y danzas de ida, vuelta y otra vez ida, del golfo de Guinea al Caribe y de ahí a Triana y al golfo de Cádiz: un verdadero, deslocalizado, bullente melting pot donde jácaras, folías y chaconas eran patrimonio común de la música popular y de la culta: guarachas de Zéspedes que nos recuerdan a tanguillos de Cádiz, romances medievales transmitidos boca a boca, fandangos de entonces y de ahora, siguiriyas con acordes de passacaglia… músicas que quedaron hace siglos por escrito y a las que hoy podemos reinsuflar vida con la intuición espontánea que nos traen los buenos músicos y el buen flamenco.
Dos espíritus creativos como los de Fahmi Alqhai y Arcángel buscan esas sendas hoy inexploradas a través de la fecundación mutua del flamenco y la música barroca, dos de los estilos musicales más fértiles; Arcángel y Alqhai dialogan en busca de un pasado y un presente comunes por la Música, la vía universal de hermandad de pueblos y culturas. Artistas ambos de personalidad inclasificable, de formación primero rigurosa en sus campos pero espíritu experimental, en un ejercicio de libertad se dejarán llevar por el puro instinto musical. Quién sabe si –inesperada, natural, intuitivamente- no nos traerán así los aromas primeros del paraíso perdido que ningún musicólogo encontró: el flamenco primitivo.
Juan Ramón Lara
Sevilla, enero de 2012
